Unos buenos frijoles de la olla resuelven la semana: en tacos, en sopa, refritos, o solos con su caldito. No necesitas remojarlos toda la noche.
Olla, agua, cebolla, ajo y sal cuando ya estén suaves. Fuego bajo y paciencia.
Para que queden cremosos
Sala hasta el final y deja que reposen en su caldo. Guarda porciones en el congelador para los días sin tiempo.
El contenido es educativo y no sustituye el consejo médico. Consulta a tu profesional de salud.
