La transición no se trata de renunciar a tu comida — se trata de cocinarla un poco distinto. Tres cambios para empezar:
1. Manteca por aceite de aguacate
Aguanta el calor y deja que el sabor del platillo mande. Úsalo 1 a 1.
2. Parte de la carne por hongos
Empieza sustituyendo la mitad. Los hongos dan cuerpo y jugo; la sazón sigue siendo tuya.
3. Crema por crema de marañón
Marañones remojados + agua + limón + sal. Cremosa, para tacos dorados y enchiladas.
Elige una esta semana. Una sola. Ese es el ritmo.
