Los hongos doran, sueltan jugo y se quedan con el sabor de la salsa — por eso funcionan tan bien donde antes iba la carne.
En tinga, en tacos, en guisado: pícalos parejo, dóralos sin amontonar y sazónalos como sazonarías la carne.
El cambio más fácil
Empieza por reemplazar la mitad de la carne con hongos. Casi nadie nota la diferencia y el sabor sigue ahí.
El contenido es educativo y no sustituye el consejo médico. Consulta a tu profesional de salud.
